Esta historia comienza con un pobre desdichado
que no podía conseguir un empleo,
busca y busca pero sin éxito
al borde de la desesperación estaba llegando.
Siguió buscando por todos lados
pero solo encontraba puertas cerradas
Un buen día se dirigió a una feria
que prometía empleos para todos.
Su mala suerte no lo soltaba
y al llegar le dijeron que no alcanzaba
Cabizbajo y deprimido recorrió el lugar
directo a la salida para ir a su hogar.
Pero algo lo detuvo, un local muy especial
emanaba una misticidad que atraía a cualquiera.
Entro con desconfianza a preguntar
por lo que ahi se realizaba.
Y en escena entro, para sorpresa del hombre
una mujer radiante y de aparente juventud,
le dijo que se sentara y no temiera,
el hombre acepto sin despegarle la mirada.
"Me presento ante usted, mi nombre es Zurya,
y puedo cumplir lo que sea que a mi me pida".
Aquel hombre con duda miraba, creía que era
imposible
que todo pudiera hacer.
"No me mires así, es verdad que lo puedo lograr"
ha dicho la mujer intentándolo convencer
Aun no le cree, pero ha decidido
poner a prueba lo que tanto promete.
"¿Que es lo que mas deseas?, yo te lo daré".
Y como respuesta ha recibido la petición de monedas,
y no en mínimas cantidades, sino al por mayor
pues es grande la necesidad del pobre ser.
Unas palabras en dialecto desconocido
para nuestro
protagonista ha pronunciado la mujer...
¡Y lo ha cumplido! Le dijo que al despertar,
sus problemas acallarían y su cartera revisara.
Pero todo tiene su costo, y hay que pagar,
"Todo podrás tener, pero sera limitado,
en un año enfrentaras lo peor que te imagines".
A el no le importo y las gracias le dio,
su problema le había quitado y eso era todo lo que quería.
Se retira contento esperando a despertar,
para ver su cartera y poderla usar.
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