La princesa ha vuelto al castillo, pero solo por
sus pertenencias, ha decidido irse con su
pretendiente.
Ésto no es bien visto por los Reyes, los conflictos
del pasado hacen creer que no funcionará la
relación y sólo será lastimada su hija.
Ella no quiere saber nada de sus problemas
pues los padres del joven la han recibido de
buena manera.
Los Reyes se han exaltado, no quieren aceptar la
elección de su hija. Le prohiben regresar con
el príncipe y, además, le asignan guardias para
que no se vuelva a escapar.
La muchacha siente impotencia ante la
negativa de sus padres, se dirige a donde
su, hasta hace un momento, novio se encuentra.
Él se molesta con la prohibición, y a jurado
que ella será suya, hará todo lo posible
por conseguirlo. Y se despide de ella, por ahora.
Pasan los dias, la princesa se siente cada vez
más triste y decaida por la ausencia de su amor.
Los reyes la intentan convencer de que es lo
mejor para ella, pero no funciona.
2 meses han pasado y ella no lo
ha olvidado, noche a noche sueña con él.
Y hoy parece que su sueño se hace
realidad...
Las trompetas de alerta han sonado
un ejército se aproxima a lo lejos
El rey ordena a los militares que se preparen,
la invasión hay que repeler.
El enemigo a ondeado su bandera y es
fácilmente reconocible.
Los viejos enemigos han vuelto por la revancha
pero viene un comandante especial:
el príncipe ha venido por su princesa.
El rey se sorprende y da prueba de haber
decidido correctamente.
La princesa ha escuchado pero no puede hacer
otra cosa mas que observar lo que ocurre.
Guerra sangrienta se ha desatado,
los dos bandos han sacado a sus mejores
hombres... y van cayendo uno a uno.
40 minutos de feroz batalla, miles de
hombres han perecido, pero el príncipe
ha triunfado y ha llegado al castillo.
Con ayuda de los pocos hombres que le quedan,
ha tomado el castillo y a los reyes acorralado.
"Si la vida quieren conservar, saben
lo que hay que entregar".
Han sido derrotados y su reino ha caído,,pero
no se rendirá tan fácilmente. Da la orden para que
los prisioneros sean utilizados como soldados.
Pero no funciona, su nula preparación hace
que sean eliminados por las espadas
profesionales del enemigo.
Los reyes no tienen opción, se han rendido
y piden que baje su hija.
Le han dado su bendición y hacen la
entrega al príncipe guerrero.
A pesar de la destrucción, la princesa está feliz,
de nuevo está con su amor y ahora será
para siempre...
Unas palabras son recordadas por el Rey,
pues se ha cumplido la maldición y su
reino y a su hija a perdido y no habrá
vuelta atras.
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